Todo comenzó desde muy temprano, con mucha ilusión y sobre todo con mucho amor por lo que hacemos. Llegamos al aeropuerto de Bogotá para emprender nuestro viaje hacia un lugar muy especial. Nuestro destino, TIBASOSA, BOYACÁ. Un pueblo mágico, lleno de encanto, tradición y gente que recibe con los brazos abiertos.